SEXTA

JUEVES

VERSÍCULO INTRODUCTORIO





HIMNO



2.- Extíngue flammas lítium,

aufer calórem nóxium,

confer salútem córporum,

verámque pacem córdium.


3.- Præsta, Pater piíssime,

Patríque compar Únice,

cum Spíritu Paráclito

regnans per omne sǽculum. Amen.


TRADUCCIÓN

Rector Todopoderoso y Dios verdadero,

que, moderando los sucesos,

envuelves de esplendores la alborada,

y el mediodía como de fuego.


Extingue las discordias apasionadas,

y aparta el color enojoso,

concede a los cuerpos la salud,

y tu paz auténtica a las almas.


Concédenoslo Padre misericordioso,

que con tu Hijo Unigénito

y el Espíritu Paráclito,

reinas por los siglos de los siglos. Amén.




O bien:





2.- Del celo amargo guárdenos, / la sombra del Altísimo,

restaure fuerza y salud, / el Pan de vida y virtud.


3.- Te adoramos Padre Dios, / por Cristo el Señor Jesús,

en el Espíritu de amor, / por siempre gloria y honor. Amén.


SALMODIA


ANT.: Me asalta * el temor y el terror, Sal 54,6a.3a

Señor, hazme caso y respóndeme.


Salmo 54


2 Dios mío, escucha mi oración,

no te cierres a mi súplica,

3 hazme caso y respóndeme:

me agitan mis ansiedades.

4 Me turba la voz del enemigo,

los gritos del malvado;

descargan sobre mí calamidades,

y me atacan con furia;

5 se me retuercen dentro las entrañas,

me sobrecoge un pavor mortal,

6 me asalta el temor y el terror,

me cubre el espanto;

7 y pienso: “¡Quién me diera alas de paloma

para volar y posarme!

8 Emigraría lejos,

habitaría en el desierto,

9 me pondría en seguida a salvo de la tormenta, /

del huracán que devora, Señor,

10del torrente de sus lenguas”.

Veo en la ciudad violencia y discordia: /

11 día y noche hacen la ronda

sobre sus murallas;

en su recinto crimen e injusticia,

12dentro de ella, calamidades;

no se apartan de su plaza

la crueldad y el engaño.

13 Si mi enemigo me injuriase,

lo aguantaría;

si mi adversario se alzase contra mí,

me escondería de él;

14 pero eres tú, mi compañero, /

mi amigo y confidente,

15a quien me unía una dulce intimidad:

juntos íbamos entre el bullicio

por la casa de Dios.

16 Que los sorprenda la muerte, /

que bajen vivos al Abismo,

pues la maldad anida entre ellos.

17 Pero yo invoco a Dios,

y el Señor me salva:

18 por la tarde, en la mañana, al mediodía,

me quejo gimiendo.

Dios escucha mi voz: /

19 su paz rescata mi alma de la guerra que me hacen,

porque son muchos contra mí.

20 Dios me escucha, los humilla

el que reina desde siempre,

porque no quieren enmendarse

ni temen a Dios.

21 Levantan la mano contra su aliado,

violando los pactos;

22 su boca es más blanda que la manteca,

pero desean la guerra;

sus palabras son más suaves que el aceite,

pero son puñales.

23 Encomienda a Dios tus afanes,

que él te sustentará;

no permitirá jamás

que el justo caiga.

24 Tú, Dios mío, los harás bajar a ellos

a la fosa profunda.

Los traidores y sanguinarios /

no cumplirán ni la mitad de sus años.

Pero yo confío en ti.


ANT.: Me asalta el temor y el terror,

Señor, hazme caso y respóndeme.



LECTURA BREVE I Am 5,8

El Señor creó las Pléyades y Orión, convierte las sombras en aurora, el día en noche oscura; convoca las aguas del mar y las derrama sobre la superficie de la tierra; se llama El Señor.


Sal 95,6

V. Honor y majestad lo preceden.

R. Fuerza y esplendor están en su templo.



LECTURA BREVE II Ga 5,16-17

Andad según el Espíritu y no realicéis los deseos de la carne; pues la carne desea contra el espíritu, y el espíritu contra la carne. Hay entre ellos un antagonismo tal que no hacéis lo que quisierais.


Sal 118,68

V. Tú eres bueno, Señor, y haces el bien.

R. Instrúyeme en tus leyes.



LECTURA BREVE III Dt 4,7

¿Hay alguna nación tan grande que tenga los dioses tan cerca como lo está el Señor Dios de nosotros, siempre que lo invocamos?


Sal 144,18.19

V. Cerca está el Señor de los que lo invocan.

R. Y escucha los gritos de sus fieles.



LECTURA BREVE IV Sb 11,1-2

Amad la justicia, los que regís la tierra, pensad correctamente del Señor y buscadlo con corazón entero. Lo encuentran los que no exigen pruebas, y se revela a los que no desconfían.


Sal 36,3

V. Confía en el Señor y haz el bien.

R. Habita tu tierra y practica la lealtad.



ORACIÓN

Dios todopoderoso y eterno, ante ti no existe ni la oscuridad ni las tinieblas; haz, pues, brillar sobre nosotros la claridad de tu luz, para que, guardando tus preceptos, caminemos fielmente por tus sendas con el corazón ensanchado. Por Jesucristo, nuestro Señor.


R. Amén.


VERSÍCULO FINAL