SEXTA


LUNES


VERSÍCULO INTRODUCTORIO






O bien:




HIMNO




2.- Extíngue flammas lítium,

aufer calórem nóxium,

confer salútem córporum,

verámque pacem córdium.


3.- Præsta, Pater piíssime,

Patríque compar Únice,

cum Spíritu Paráclito

regnans per omne sǽculum. Amen.



Rector Todopoderoso y Dios verdadero,

que, moderando los sucesos,

envuelves de esplendores la alborada,

y el mediodía como de fuego.


Extingue las discordias apasionadas,

y aparta el calor enojoso,

concede a los cuerpos la salud,

y tu paz auténtica a las almas.


Concédenoslo Padre misericordioso,

que con tu Hijo Unigénito

y el Espíritu Paráclito,

reinas por los siglos de los siglos. Amén.




O bien:




2.- El sol del mediodía te corona, / alfombrando laureles tu descanso,

porque tu alta Majestad recibe, / nuestra fe templada en el trabajo.


3.- Padre, nos ves alzando tus banderas, / pidiendo que tu Hijo bien amado,

nuestro pan multiplique y nuestro vino, / Espíritu en llamas derramado. Amén.


SALMODIA


ANT.: Tengo los ojos * puestos en el Señor.

Sal 24,15a


Salmo 24


1 A ti, Señor, levanto mi alma: /

Dios mío, en ti confío, no quede yo defraudado,

que no triunfen de mí mis enemigos;

3 pues los que esperan en ti no quedan defraudados,

mientras que el fracaso malogra a los traidores.

4 Señor, enséñame tus caminos, /

instrúyeme en tus sendas,

haz que camine con lealtad;

5 enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador,

y todo el día te estoy esperando.

6 Recuerda, Señor, que tu ternura

y tu misericordia son eternas;

7 no te acuerdes de los pecados

ni de las maldades de mi juventud;

acuérdate de mí con misericordia,

por tu bondad, Señor.

8 El Señor es bueno y es recto,

y enseña el camino a los pecadores;

9 hace caminar a los humildes con rectitud,

enseña su camino a los humildes.

10 Las sendas del Señor son misericordia y lealtad,

para los que guardan su alianza y sus mandatos.

11 Por el honor de tu nombre, Señor,

perdona mis culpas, que son muchas.

12 ¿Hay alguien que tema al Señor?

–Él le enseñará el camino escogido:

13 su alma vivirá feliz,

su descendencia poseerá la tierra.

14 El Señor se confía con sus fieles

y les da a conocer su alianza.

15 Tengo los ojos puestos en el Señor

porque él saca mis pies de la red.

16 Mírame, oh Dios, y ten piedad de mí,

que estoy solo y afligido;

17 ensancha mi corazón oprimido

y sácame de mis tribulaciones.

18 Mira mis trabajos y mis penas

y perdona todos mis pecados;

19 mira cuántos son mis enemigos,

que me detestan con odio cruel.

20 Guarda mi vida y líbrame,

no quede yo defraudado de haber acudido a ti.

21 La inocencia y la rectitud me protegerán,

porque espero en ti.

22 Salva, oh Dios, a Israel

de todos sus peligros.


ANT.: Tengo los ojos puestos en el Señor.



LECTURA BREVE I St 1,19-20.26

Sed todos prontos para escuchar, lentos para hablar y lentos para la ira. Porque la ira del hombre no produce la justicia que Dios quiere. Hay quien se cree religioso y no tiene a raya su lengua; pero se engaña, su religión es vacía.


Sal 33,2

V. Bendigo al Señor en todo momento.

R. Su alabanza está siempre en mi boca.



LECTURA BREVE II Jr 32,40

Haré con ellos alianza eterna, y no cesaré de hacerles bien. Pondré en sus corazones mi temor, para que no se aparten de mí.


Sal 61,8

V. De Dios viene mi salvación y mi gloria.

R. Él es mi refugio.



LECTURA BREVE III Rm 6,22

Ahora, emancipados del pecado y hechos esclavos de Dios, producís frutos que llevan a la santidad y acaban en vida eterna.


Sal 84,7

V. Tú, Señor, vas a devolvernos la vida.

R. Para que tu pueblo se alegre contigo.



LECTURA BREVE IV Sb 15,1.3

Tú, Dios nuestro, eres bueno y fiel, tienes mucha paciencia y gobiernas el universo con misericordia. Conocerte a ti es justicia perfecta, y acatar tu poder es la raíz de la inmortalidad.


Sal 85,15

V. Tú, Señor, eres Dios clemente y misericordioso.

R. Lento a la cólera, rico en piedad y leal.



ORACIÓN

Señor, tú eres el dueño de la viña y de los sembrados, tú el que repartes las tareas y distribuyes el justo salario a los trabajadores; ayúdanos a soportar el peso del día y el calor de la jornada sin quejarnos nunca de tus planes. Por Jesucristo, nuestro Señor.


R. Amén.


VERSÍCULO FINAL






CONMEMORACIÓN DE LOS DIFUNTOS


V. Que por la misericordia de Dios las almas de los fieles difuntos descansen en paz.


R. Amén.