SEXTA

VIERNES

VERSÍCULO INTRODUCTORIO



HIMNO



2.- Extíngue flammas lítium,

aufer calórem nóxium,

confer salútem córporum,

verámque pacem córdium.


3.- Præsta, Pater piíssime,

Patríque compar Únice,

cum Spíritu Paráclito

regnans per omne sǽculum. Amen.


TRADUCCIÓN

Rector Todopoderoso y Dios verdadero,

que, moderando los sucesos,

envuelves de esplendores la alborada,

y el mediodía como de fuego.


Extingue las discordias apasionadas,

y aparta el color enojoso,

concede a los cuerpos la salud,

y tu paz auténtica a las almas.


Concédenoslo Padre misericordioso,

que con tu Hijo Unigénito

y el Espíritu Paráclito,

reinas por los siglos de los siglos. Amén.




O bien:



2.- Que tu paz se derrame en nuestras almas, / apagando el ardor de la discordia,

que descansen los cuerpos fatigados, / anhelando el reposo de tu gloria.


3.- Tu amistad, danos, Padre omnipotente, / sea Cristo la senda que sigamos,

ilumine el Espíritu el desierto, / en que todos a Ti peregrinamos. Amén.



SALMODIA


ANT.: No te quedes lejos, Señor, * Sal 21,12

que el peligro está cerca y nadie me socorre.


Salmo 21


2 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?,

a pesar de mis gritos, mi oración no te alcanza.

3 Dios mío, de día te grito, y no respondes;

de noche, y no me haces caso:

4 aunque tú habitas en el santuario,

esperanza de Israel.

5 En ti confiaban nuestros padres,

confiaban, y los ponías a salvo;

6 a ti gritaban, y quedaban libres,

en ti confiaban, y no los defraudaste.

7 Pero yo soy un gusano, no un hombre,

vergüenza de la gente, desprecio del pueblo;

8 al verme se burlan de mí,

hacen visajes, menean la cabeza:

9 “Acudió al Señor, que lo ponga a salvo;

que lo libre si tanto lo quiere”.

10 Tú eres quien me sacó del vientre,

me tenías confiado en los pechos de mi madre;

11 desde el seno pasé a tus manos,

desde el vientre materno tú eres mi Dios.

12 No te quedes lejos, que el peligro está cerca

y nadie me socorre.

13 Me acorrala un tropel de novillos,

me cercan toros de Basán;

14 abren contra mí las fauces

leones que descuartizan y rugen.

15 Estoy como agua derramada,

tengo los huesos descoyuntados;

mi corazón, como cera,

se derrite en mis entrañas;

16 mi garganta está seca como una teja, /

la lengua se me pega al paladar;

me aprietas contra el polvo de la muerte.

17 Me acorrala una jauría de mastines,

me cerca una banda de malhechores:

me taladran las manos y los pies,

18puedo contar mis huesos.

Ellos me miran triunfantes, /

19 se reparten mi ropa,

echan a suerte mi túnica.

20 Pero tú, Señor, no te quedes lejos;

fuerza mía, ven corriendo a ayudarme.

21 Líbrame a mí de la espada,

y a mi única vida, de la garra del mastín;

22 sálvame de las fauces del león,

a este pobre, de los cuernos del búfalo.

23 Contaré tu fama a mis hermanos,

en medio de la asamblea te alabaré.

24 Fieles del Señor, alabadlo, /

linaje de Jacob, glorificadlo,

temedlo, linaje de Israel.

25 Porque no ha sentido desprecio ni repugnancia

hacia el pobre desgraciado;

no le ha escondido su rostro:

cuando pidió auxilio, lo escuchó.

26 Él es mi alabanza en la gran asamblea,

cumpliré mis votos delante de sus fieles.

27 Los desvalidos comerán hasta saciarse, /

alabarán al Señor los que lo buscan:

viva su corazón por siempre.

28 Lo recordarán y volverán al Señor

hasta de los confines del orbe;

en su presencia se postrarán

las familias de los pueblos.

29 Porque del Señor es el reino,

él gobierna a los pueblos.

30 Ante él se postrarán las cenizas de la tumba,

ante él se inclinarán los que bajan al polvo.

31 Me hará vivir para él, mi descendencia le servirá,

hablarán del Señor a la generación futura,

32 contarán su justicia al pueblo que ha de nacer:

todo lo que hizo el Señor.


ANT.: No te quedes lejos, Señor,

que el peligro está cerca y nadie me socorre.



LECTURA BREVE I 2 Co 13,4

Es verdad que Cristo fue crucificado por su debilidad, pero vive ahora por la fuerza de Dios. Nosotros compartimos su debilidad, pero por la fuerza de Dios compartiremos su vida para vuestro bien.


Sal 118,25

V. Mi alma está pegada al polvo.

R. Reanímame, Señor, con tus palabras.



LECTURA BREVE II Ba 4,28-29

Si un día os empeñasteis en alejaros de Dios, volveos a buscarlo con redoblado empeño. El que os mandó las desgracias os mandará el gozo eterno de vuestra salvación.


Sal 129,7b

V. Del Señor viene la misericordia.

R. Y la redención copiosa.



LECTURA BREVE III Rm 3,21-22

Ahora la justicia de Dios, atestiguada por la ley y los profetas, se ha manifestado independientemente de la ley. Por la fe en Jesucristo viene la justicia de Dios a todos los que creen, sin distinción alguna.


Sal 18,9

V. Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.

R. La norma del Señor es límpida y da luz a los ojos.



LECTURA BREVE IV 1 Jn 3,16

En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos.


Sal 117,1

V. Dad gracias al Señor porque es bueno.

R. Porque es eterna su misericordia.



ORACIÓN

Señor Jesucristo, que a la hora de sexta subiste a la cruz por nuestra salvación, mientras las tinieblas envolvían al mundo, concédenos que tu luz nos ilumine siempre, para que, guiados por ella, podamos alcanzar la vida eterna. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.


R. Amén.


VERSÍCULO FINAL