< Back

Laudes7

Tiempo Pascual


DOMINGO

LAUDES



VERSÍCULO INTRODUCTORIO




O bien:






HIMNO




2.- Cum Rex ille fortíssimus,

mortis confráctis víribus,

pede concúlcans tártara,

solvit caténa míseros.


3.- Ille quem clausum lápide,

miles custódit ácriter,

triúmphans pompa nóbili,

victor surgit de fúnere.


4.- Inférni iam gemítibus,

solútis et dolóribus,

quia surréxit Dóminus,

respléndens clamat ángelus.


5.- Esto perénne méntibus

paschále, Iesu, gáudium,

et nos renátos grátiæ

tuis trúmphis ággrega.


6.- Iesu, tibi sit glória,

qui morte victa prǽnites,

cum Patre et almo Spíritu,

in sempitérna sǽcula. Amen.


TRADUCCIÓN

1.- Ya brilla la luz de la aurora y resuenan en el aire las alabanzas; el mundo exulta de gozo y el infierno brama y gime. 2.- Cuando el Rey poderosísimo, quebradas las fuerzas de la muerte, aplasta con su pie al infierno y rompe las cadenas a los justos. 3.- Aquél a quien custodian los soldados, junto a la piedra que sella el sepulcro, hoy se alza noble y magnífico, triunfante sobre la tumba. 4.- Se acabaron ya los llantos del infierno, y también sus dolores, porque un ángel resplandeciente de luz, proclama que el Señor ha resucitado. 5.- Sé tú, Jesús, para nuestras almas, el gozo perenne de la Pascua, y, dígnate hacernos partícipes de tu triunfo, a quienes hemos renacido de la gracia. 6.- A ti, Señor, toda la gloria, que resucitaste entre los muertos, con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos infinitos. Amén.




O bien:





2.- Al tercer día, antes del sol,

el lazo antiguo disolvió;

y, del abismo, triunfador,

la piedra hizo ceder, del mal.



3.- Por su poder se levantó,

de entre los muertos, el Señor;

la voz del ángel se oyó:

“Venid y ved dónde yació”.



4.- Danos, Señor, participar,

del gozo de Resurrección;

tu vida nueva, otórganos,

en tu presencia y hermandad.



5.- Al Padre, gloria, exultación,

y al Hijo que resucitó,

por fuerza del Espíritu,

reciba eterna gratitud. Amén.



O bien:




2.- Quæ te vicit cleméntia,

ut ferres nostra crímina,

crudélem mortem pátiens,

ut nos a morte tólleres.



3.- Inférni claustra pénetrans,

tuos captívos rédimens;

victor triúmpho nóbili

ad dextram Patris résidens?



4.- Ipsa te cogat píetas,

ut mala nostra súperes

parcéndo, et voti cómpotes

nos tuo vultu sáties.



5.- Tu esto nostrum gáudium,

qui es futúrus prǽmium;

sit nostra in te glória

per cuncta semper sǽcula. Amen.


TRADUCCIÓN

1.- Oh Jesús, redentor nuestro, nuestro amor y nuestro deseo, que siendo el Artífice divino del mundo, te encarnaste al llegar la plenitud de los tiempos. 2.- ¿Qué bondad te venció para cargar con nuestras culpas y padecer una muerte ignominiosa, librándonos a nosotros de ella? 3.- Penetrando en las estancias del infierno, redimiste a tus siervos cautivos, y ahora, después de tan noble triunfo, estás sentado, victorioso, a la derecha del Padre. 4.- Te pedimos, que te sientas urgido por tu amor a perdonar benignamente los pecados de los que anhelamos ser saciados algún día con la contemplación de tu rostro. 5.- Tú eres, Señor, nuestra alegría y el premio que en un futuro esperamos; sea para ti nuestra gloria y alabanza, por todos los siglos. Amén.




O bien:




2.- Hoy brillan sus cinco llagas,

más puras que el mismo sol;

cantan de gozo los mártires,

por el triunfo del Señor.



3.- Hoy entra el Rey a los cielos,

el Siervo que aquí sufrió;

los ángeles lo reciben,

llévanlo al trono de Dios.



4- Ábranse, puertas eternas,

ábranse de par en par;

cante el coro de los santos,

batiendo palmas de paz.



5.- Gloria al Padre en los cielos,

y a su derecha el Señor;

con el Espíritu Santo,

por toda la eternidad. Amén.



SALMODIA


ANT. de los tres primeros salmos, que se cantan seguidos, bajo este único modo:




Salmo 92


1 El Señor reina, vestido de majestad, /

el Señor, vestido y ceñido de poder:

así está firme el orbe y no vacila.

2 Tu trono está firme desde siempre,

y tú eres eterno.

3 Levantan los ríos, Señor, /

levantan los ríos su voz,

levantan los ríos su fragor;

4 pero más que la voz de aguas caudalosas, /

más potente que el oleaje del mar,

más potente en el cielo es el Señor.

5 Tus mandatos son fieles y seguros, /

la santidad es el adorno de tu casa,

Señor, por días sin término.



Salmo 3


2 Señor, cuántos son mis enemigos,

cuántos se levantan contra mí

3 cuántos dicen de mí:

“Ya no lo protege Dios”.

4 Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria,

tú mantienes alta mi cabeza.

5 Si grito invocando al Señor,

él me escucha desde su monte santo.

6 Puedo acostarme y dormir y despertar:

el Señor me sostiene.

7 No temeré al pueblo innumerable

que acampa a mi alrededor.

8 Levántate, Señor,

sálvame, Dios mío:

tú golpeaste a mis enemigos en la mejilla,

rompiste los dientes de los malvados.

9 De ti, Señor, viene la salvación

y la bendición sobre tu pueblo.



Salmo 29


2 Te ensalzaré, Señor, porque me has librado

y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.

3 Señor Dios mío, a ti grité,

y tú me sanaste.

4 Señor, sacaste mi vida del abismo,

me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.

5 Tañed para el Señor, fieles suyos,

dad gracias a su nombre santo;

6 su cólera dura un instante,

su bondad, de por vida;

al atardecer nos visita el llanto,

por la mañana, el júbilo.

7 Yo pensaba muy seguro:

“No vacilaré jamás”.

8 Tu bondad, Señor, me aseguraba

el honor y la fuerza;

pero escondiste tu rostro,

y quedé desconcertado.

9 A ti, Señor, llamé,

supliqué a mi Dios:

10 “¿Qué ganas con mi muerte,

con que yo baje a la fosa?

¿Te va a dar gracias el polvo,

o va a proclamar tu lealtad?

11 Escucha, Señor, y ten piedad de mí,

Señor, socórreme”.

12 Cambiaste mi luto en danzas,

me desataste el sayal y me has vestido de fiesta;

13 te cantará mi alma sin callarse,

Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.


ANT.:





ANT. 4:

Semana impar y par




Semana impar

Cántico AT 47

Dn 3,52-57

52 Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres:

a ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito tu nombre, santo y glorioso:

a él gloria y alabanza por los siglos.

53 Bendito eres en el templo de tu santa gloria:

a ti gloria y alabanza por los siglos.

54 Bendito eres sobre el trono de tu reino:

a ti gloria y alabanza por los siglos.

55 Bendito eres tú, /

que, sentado sobre querubines, sondeas los abismos:

a ti gloria y alabanza por los siglos.

56 Bendito eres en la bóveda del cielo;

a ti honor y alabanza por los siglos.

57 Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,

ensalzadlo con himnos por los siglos.


Se repite la antífona



Semana par

Cántico AT 48

Dn 3,57-88.56

57 Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,

ensalzadlo con himnos por los siglos.

58 Ángeles del Señor, bendecid al Señor;

59 cielos, bendecid al Señor.

60 Aguas del espacio, bendecid al Señor;

61 ejércitos del Señor, bendecid al Señor.

62 Sol y luna, bendecid al Señor;

63 astros del cielo, bendecid al Señor.

64 Lluvia y rocío, bendecid al Señor;

65 vientos todos, bendecid al Señor.

66 Fuego y calor, bendecid al Señor;

67 fríos y heladas, bendecid al Señor.

68 Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;

69 témpanos y hielos, bendecid al Señor.

70 Escarchas y nieves, bendecid al Señor;

71 noche y día, bendecid al Señor.

72 Luz y tinieblas, bendecid al Señor;

73 rayos y nubes, bendecid al Señor.

74 Bendiga la tierra al Señor,

ensálcelo con himnos por los siglos.

75 Montes y cumbres, bendecid al Señor;

76 cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.

77 Manantiales, bendecid al Señor;

78 mares y ríos, bendecid al Señor.

79 Cetáceos y peces, bendecid al Señor;

80 aves del cielo, bendecid al Señor.

81 Fieras y ganados, bendecid al Señor,

ensalzadlo con himnos por los siglos.

82 Hijos de los hombres, bendecid al Señor;

83 bendiga Israel al Señor.

84 Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;

85 siervos del Señor, bendecid al Señor.

86 Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;

87 santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.

88 Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,

ensalzadlo con himnos por los siglos.

Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo,

ensalcémoslo con himnos por los siglos.

Bendito el Señor en la bóveda del cielo,

alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.


ANT.:



ANT. 5:




Salmo 146


Alabad al Señor, que la música es buena,

nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.

2 El Señor reconstruye Jerusalén,

reúne a los deportados de Israel,

3 él sana los corazones destrozados,

venda sus heridas.

4 Cuenta el número de las estrellas,

a cada una la llama por su nombre.

5 Nuestro Señor es grande y poderoso,

su sabiduría no tiene medida.

6 El Señor sostiene a los humildes,

humilla hasta el polvo a los malvados.

7 Entonad la acción de gracias al Señor,

tocad la cítara para nuestro Dios:

8 que cubre el cielo de nubes,

preparando la lluvia para la tierra;

que hace brotar hierba en los montes,

para los que sirven al hombre;

9 que da su alimento al ganado,

y a las crías de cuervo que graznan.

10 No aprecia el vigor de los caballos,

no estima los jarretes del hombre:

11 el Señor aprecia a sus fieles,

que confían en su misericordia.


Salmo 147


12 Glorifica al Señor, Jerusalén;

alaba a tu Dios, Sión:

13 que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,

y ha bendecido a tus hijos dentro de ti;

14 ha puesto paz en tus fronteras,

te sacia con flor de harina;

15 él envía su mensaje a la tierra,

y su palabra corre veloz;

16 manda la nieve como lana,

esparce la escarcha como ceniza;

17 hace caer el hielo como migajas

y con el frío congela las aguas;

18 envía una orden, y se derriten,

sopla su aliento, y corren.

19 Anuncia su palabra a Jacob,

sus decretos y mandatos a Israel;

20 con ninguna nación obró así

ni les dio a conocer sus mandatos.


ANT.:




LECTURA BREVE Hch 10,40-43

Dios resucitó a Jesús al tercer día y nos lo hizo ver, no a todo el pueblo, sino a los testigos que él había designado; a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección. Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos. El testmonio de los profetas es unánime: que los que cree en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados.


RESPONSORIO BREVE





O bien:





ANT. BENEDICTUS




Cántico NT 2: Benedictus

Lc 1,68-79

68 Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo,

69 suscitándonos una fuerza de salvación

en la casa de David, su siervo,

70 según lo había predicho desde antiguo

por boca de sus santos profetas.

71 Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian;

72 realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,

recordando su santa alianza

73 y el juramento que juró

a nuestro padre Abrahán.

74 Para concedernos que, libres de temor,

arrancados de la mano de los enemigos,

75 le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días.

76 Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, /

porque irás delante del Señor,

a preparar sus caminos,

77 anunciando a su pueblo la salvación,

el perdón de sus pecados.

78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

nos visitará el sol que nace de lo alto,

79 para iluminar a los que viven en tinieblas

y en sombra de muerte;

para guiar nuestros pasos

por el camino de la paz.



SÚPLICA DE LA LETANÍA Y PADRE NUESTRO



ORACIÓN CONCLUSIVA Se toma del día correspondiente



VERSÍCULO FINAL




O bien: