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Laudes4

TIEMPO PASCUAL

LAUDES

JUEVES

VERSÍCULO INTRODUCTORIO




O bien:





HIMNO




2.- Cum Rex ille fortíssimus,

mortis confráctis víribus,

pede concúlcans tártara,

solvit caténa míseros.


3.- Ille quem clausum lápide,

miles custódit ácriter,

triúmphans pompa nóbili,

victor surgit de fúnere.


4.- Inférni iam gemítibus,

solútis et dolóribus,

quia surréxit Dóminus,

respléndens clamat ángelus.


5.- Esto perénne méntibus

paschále, Iesu, gáudium,

et nos renátos grátiæ

tuis trúmphis ággrega.


6.- Iesu, tibi sit glória,

qui morte victa prǽnites,

cum Patre et almo Spíritu,

in sempitérna sǽcula. Amen.


TRADUCCIÓN

1.- Ya brilla la luz de la aurora y resuenan en el aire las alabanzas; el mundo exulta de gozo y el infierno brama y gime. 2.- Cuando el Rey poderosísimo, quebradas las fuerzas de la muerte, aplasta con su pie al infierno y rompe las cadenas a los justos. 3.- Aquél a quien custodian los soldados, junto a la piedra que sella el sepulcro, hoy se alza noble y magnífico, triunfante sobre la tumba. 4.- Se acabaron ya los llantos del infierno, y también sus dolores, porque un ángel resplandeciente de luz, proclama que el Señor ha resucitado. 5.- Sé tú, Jesús, para nuestras almas, el gozo perenne de la Pascua, y, dígnate hacernos partícipes de tu triunfo, a quienes hemos renacido de la gracia. 6.- A ti, Señor, toda la gloria, que resucitaste entre los muertos, con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos infinitos. Amén.




O bien:




2.- Pues Cristo, Rey poderoso,

en lucha con las tinieblas;

triunfó de muerte y pecado,

rompiendo el poder del diablo.



3.- Tendido bajo la piedra,

guardado por los soldados;

Jesús, Varón de dolores,

surgió triunfal del sepulcro.



4.- ¡Oh, Pascua, día sagrado,

que elevas al mundo en gloria,

mañana de luz hermosa,

victoria de los creyentes!



5.- Hosanna, poder y gloria,

a Cristo Resucitado,

alabe la tierra nueva,

al Padre y al Santo Espíritu. Amén.




O bien:




2.- Quæ te vicit cleméntia,

ut ferres nostra crímina,

crudélem mortem pátiens,

ut nos a morte tólleres.



3.- Inférni claustra pénetrans,

tuos captívos rédimens;

victor triúmpho nóbili

ad dextram Patris résidens?



4.- Ipsa te cogat píetas,

ut mala nostra súperes

parcéndo, et voti cómpotes

nos tuo vultu sáties.



5.- Tu esto nostrum gáudium,

qui es futúrus prǽmium;

sit nostra in te glória

per cuncta semper sǽcula. Amen.


TRADUCCIÓN

1.- Oh Jesús, redentor nuestro, nuestro amor y nuestro deseo, que siendo el Artífice divino del mundo, te encarnaste al llegar la plenitud de los tiempos. 2.- ¿Qué bondad te venció para cargar con nuestras culpas y padecer una muerte ignominiosa, librándonos a nosotros de ella? 3.- Penetrando en las estancias del infierno, redimiste a tus siervos cautivos, y ahora, después de tan noble triunfo, estás sentado, victorioso, a la derecha del Padre. 4.- Te pedimos, que te sientas urgido por tu amor a perdonar benignamente los pecados de los que anhelamos ser saciados algún día con la contemplación de tu rostro. 5.- Tú eres, Señor, nuestra alegría y el premio que en un futuro esperamos; sea para ti nuestra gloria y alabanza, por todos los siglos. Amén.




O bien:





2.- Hoy brillan sus cinco llagas,

más puras que el mismo sol;

cantan de gozo los mártires,

por el triunfo del Señor.



3.- Hoy entra el Rey a los cielos,

el Siervo que aquí sufrió;

los ángeles lo reciben,

llévanlo al trono de Dios.



4- Ábranse, puertas eternas,

ábranse de par en par;

cante el coro de los santos,

batiendo palmas de paz.



5.- Gloria al Padre en los cielos,

y a su derecha el Señor;

con el Espíritu Santo,

por toda la eternidad. Amén.



SALMODIA


ANT. de los tres primeros salmos, que se cantan seguidos, bajo este único modo:




Salmo 46


2 Pueblos todos, batid palmas,

aclamad a Dios con gritos de júbilo:

3 porque el Señor es sublime y terrible,

emperador de toda la tierra.

4 Él nos somete los pueblos

y nos sojuzga las naciones;

5 él nos escogió por heredad suya:

gloria de Jacob, su amado.

6 Dios asciende entre aclamaciones,

el Señor, al son de trompetas:

7 tocad para Dios, tocad,

tocad para nuestro rey, tocad;

8 porque Dios es el rey del mundo:

tocad con maestría.

9 Dios reina sobre las naciones,

Dios se sienta en su trono sagrado:

10 los príncipes de los gentiles se reúnen

con el pueblo del Dios de Abrahán,

porque de Dios son los grandes de la tierra,

y él es excelso.



Salmo 75


2 Dios se manifiesta en Judá,

su fama es grande en Israel;

3 su tabernáculo está en Jerusalén,

su morada en Sión.

4 Allí quebró los relámpagos del arco,

el escudo, la espada y la guerra.

5 Tú eres deslumbrante, magnífico,

con montones de botín conquistados.

6 Los valientes duermen su sueño,

y a los guerreros no les responden sus brazos.

7 Con un bramido, oh Dios de Jacob,

inmovilizaste carros y caballos.

8 Tú eres terrible: ¿quién resiste frente a ti

al ímpetu de tu ira?

9 Desde el cielo proclamas la sentencia:

la tierra teme sobrecogida,

10 cuando Dios se pone en pie para juzgar,

para salvar a los humildes de la tierra.

11 La cólera humana tendrá que alabarte,

los que sobrevivan al castigo te rodearán.

12 Haced votos al Señor y cumplidlos,

y traigan los vasallos tributo al Temible:

13 él deja sin aliento a los príncipes,

y es temible para los reyes del orbe.



Salmo 5


2 Señor, escucha mis palabras,

atiende a mis gemidos,

3 haz caso de mis gritos de socorro,

Rey mío y Dios mío.

A ti te suplico, Señor,

4 por la mañana escucharás mi voz,

por la mañana te expongo mi causa

y me quedo aguardando.

5 Tú no eres un Dios que ame la maldad, /

ni el malvado es tu huésped,

6ni el arrogante se mantiene en tu presencia.

Detestas a los malhechores,

7 destruyes a los mentirosos;

al hombre sanguinario y traicionero

lo aborrece el Señor.

8 Pero yo, por tu gran bondad,

entraré en tu casa,

me postraré ante tu templo santo,

con toda reverencia.

9 Señor, guíame con tu justicia, /

porque tengo enemigos,

alláname tu camino.

10 En su boca no hay sinceridad,

su corazón es perverso;

su garganta es un sepulcro abierto,

mientras halagan con la lengua.

11 Castígalos, oh Dios,

que fracasen sus planes;

expúlsalos por sus muchos crímenes,

porque se rebelan contra ti.

12 Que se alegren los que se acogen a ti,

con júbilo eterno;

protégelos, para que se llenen de gozo

los que aman tu nombre:

13 Porque tú, Señor, bendices al justo,

y como un escudo lo cubre tu favor.


ANT.:





ANT. 4:

Semana impar




Cántico AT 43

Jr 31,10-14

10 Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,

anunciadla en las islas remotas:

“El que dispersó a Israel lo reunirá,

lo guardará como pastor a su rebaño;

11 porque el Señor redimió a Jacob,

lo rescató de una mano más fuerte”.

12 Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,

afluirán hacia los bienes del Señor:

hacia el trigo y el vino y el aceite,

y los rebaños de ovejas y de vacas;

su alma será como un huerto regado,

y no volverán a desfallecer.

13 Entonces se alegrará la doncella en la danza,

gozarán los jóvenes y los viejos;

convertiré su tristeza en gozo,

los alegraré y aliviaré sus penas;

14 alimentaré a los sacerdotes con enjundia,

y mi pueblo se saciará de mis bienes.



Semana par




Cántico AT 22

Is 12,1-6

1 Te doy gracias, Señor,

porque estabas airado contra mí,

pero ha cesado tu ira

y me has consolado.

2 Él es mi Dios y Salvador:

confiaré y no temeré,

porque mi fuerza y mi poder es el Señor,

él fue mi salvación.

3 Y sacaréis aguas con gozo

de las fuentes de la salvación.

4 Aquel día diréis:

“Dad gracias al Señor, invocad su nombre,

contad a los pueblos sus hazañas,

proclamad que su nombre es excelso.

5 Tañed para el Señor, que hizo proezas,

anunciadlas a toda la tierra;

6 gritad jubilosos, habitantes de Sión:

¡Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel!”.


Se repite la antífona



ANT. 5:




Salmo 148


1 ¡Aleluya!

Alabad al Señor en el cielo,

alabad al Señor en lo alto;

2 alabadlo, todos sus ángeles,

alabadlo, todos sus ejércitos;

3 alabadlo, sol y luna,

alabadlo, estrellas lucientes;

4 alabadlo, espacios celestes,

y aguas que cuelgan en el cielo.

5 Alaben el nombre del Señor,

porque él lo mandó, y existieron;

6 les dio consistencia perpetua,

y una ley que no pasará.

7 Alabad al Señor en la tierra,

cetáceos y abismos del mar;

8 rayos, granizo, nieve y bruma,

viento huracanado que cumple sus órdenes;

9 montes y todas las sierras,

árboles frutales y cedros;

10 fieras y animales domésticos,

reptiles y pájaros que vuelan.

11 Reyes y pueblos del orbe,

príncipes y jefes del mundo;

12 los jóvenes y también las doncellas,

los viejos junto con los niños.

13 Alaben el nombre del Señor,

el único nombre sublime.

Su Majestad sobre el cielo y la tierra;

14 él acrece el vigor de su pueblo.

Alabanza de todos sus fieles,

de Israel, su pueblo escogido. ¡Aleluya!



LECTURA BREVE Rm 8,10-12

Si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.


Se repite la antífona


RESPONSORIO BREVE





O bien:





O bien ad libitum:





ANT. BENEDICTUS




O bien:




Cántico NT 2: Benedictus

Lc 1,68-79

68 Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo,

69 suscitándonos una fuerza de salvación

en la casa de David, su siervo,

70 según lo había predicho desde antiguo

por boca de sus santos profetas.

71 Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian;

72 realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,

recordando su santa alianza

73 y el juramento que juró

a nuestro padre Abrahán.

74 Para concedernos que, libres de temor,

arrancados de la mano de los enemigos,

75 le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días.

76 Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, /

porque irás delante del Señor,

a preparar sus caminos,

77 anunciando a su pueblo la salvación,

el perdón de sus pecados.

78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

nos visitará el sol que nace de lo alto,

79 para iluminar a los que viven en tinieblas

y en sombra de muerte;

para guiar nuestros pasos

por el camino de la paz.



Se repite la antífona



SÚPLICA DE LA LETANÍA Y PADRE NUESTRO



ORACIÓN Se toma del día correspondiente



VERSÍCULO FINAL





O bien: