VÍSPERAS


MARTES


VERSÍCULO INTRODUCTORIO




O bien:




HIMNO




2.- Ut germen aptum próferens,

fulvis decóra flóribus,

fecúnda fructu sísteret

pastúmque gratum rédderet.


3.- Mentis perústæ vúlnera

munda viróre grátiæ,

ut facta fletu díluat

motúsque pravos átterat.


4.- Iussis tuis obtémperet,

nullis malis appróximet,

bonis repléri gáudeat

et mortis actum nésciat.


5.- Præsta, Pater piíssime,

Patríque compar Únice,

cum Spíritu Paráclito

regnans per omne sǽculum. Amen.


TRADUCCION

1.- Oh Supremo Hacedor del orbe,

que al hendir el túmulo de las aguas,

hiciste que se alzara el suelo de la tierra,

asentándola inconmovible.


2.- Desde entonces, la tierra produce

semillas apropiadas, flores hermosas

la visten de gala, en frutos se vuelve

fecunda, su pasto se hace placentero


3.- Cura, Señor, con el rocío de tu gracia,

las heridas de nuestra alma enferma,

para que sofocando los malos deseos,

deplore sus pecados con lágrimas.


4.- Se vuelve dócil a tus mociones,

desdeñe lo malo,

y al gozar por llenarse de bien,

trasciende el lance de la muerte.


5.- Concédenoslo, Padre misericordioso,

que con tu Hijo Unigénito,

y el Espíritu Paráclito,

reinas por los siglos de los siglos. Amén.




O bien:




2.- Para hacerlo capaz de dar simientes, / de producir las flores más variadas,

de llenarse de frutos generosos / y de cubrirse de praderas gratas.


3.- Renueva con la savia de tu gracia, / la sequedad de la higuera estéril,

y mientras dure el sol de este día, / tus siervos no defrauden tu paciencia.


4.- Que cumplan tus preceptos, que dan vida, / de toda cosa mala se alejen,

y al sentir el gozo de tus bienes, / se aparten de las obras de la muerte.


5.- Gloria a ti, Padre eterno en los cielos, / que por tu Verbo hiciste el universo,

lo vistes con vida por tu Espíritu, / ahora y en los siglos infinitos. Amén.



SALMODIA




ANT. 1:




Salmo 74


2 Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias,

invocando tu nombre, contando tus maravillas.

3 –“Cuando elija la ocasión,

yo juzgaré rectamente.

4 Aunque tiemble la tierra con sus habitantes,

yo he afianzado sus columnas”.

5 Digo a los jactanciosos: no jactaros;

a los malvados: no alcéis la testuz,

6 no alcéis la testuz contra el cielo,

no digáis insolencias contra la Roca.

7 Ni del oriente ni del occidente,

ni del desierto ni de los montes,

8 sólo Dios gobierna:

a uno humilla, a otro ensalza.

9 El Señor tiene una copa en la mano,

un vaso lleno de vino drogado:

lo da a beber hasta las heces

a todos los malvados de la tierra.

10 Pero yo siempre proclamaré su grandeza

y tañeré para el Dios de Jacob:

11 derribaré el poder de los malvados,

y se alzará el poder del justo.


ANT. 2:



Salmo 139


2 Líbrame, Señor, del malvado,

guárdame del hombre violento:

3 que planean maldades en su corazón,

y todo el día provocan contiendas;

4 afilan sus lenguas como serpientes,

con veneno de víboras en los labios.

5 Defiéndeme, Señor, de la mano perversa, /

guárdame de los hombres violentos:

que preparan zancadillas a mis pasos.

6 Los soberbios me esconden trampas; /

los perversos me tienden una red

y por el camino me colocan lazos.

7 Pero yo digo al Señor: “Tú eres mi Dios”,

Señor, atiende a mis gritos de socorro;

8 Señor Dios, mi fuerte salvador,

que cubres mi cabeza el día de la batalla.

9 Señor, no le concedas sus deseos al malvado,

no des éxito a sus proyectos:

10 No levanten cabeza los que me cercan,

que los cubra la perfidia de sus labios;

11 que les lluevan encima ascuas encendidas,

que caigan en hoyos y no puedan levantarse.

12 Que el deslenguado no se afirme en la tierra,

que al violento lo cace la desgracia.

13 Yo sé que el Señor hace justicia al afligido

y defiende el derecho del pobre.

14 Los justos alabarán tu nombre,

los honrados habitarán en tu presencia.



ANT. 3:



Salmo 25


1 Hazme justicia, Señor, que camino en la inocencia;

confiando en el Señor no me he desviado.

2 Escrútame, Señor, ponme a prueba,

sondea mis entrañas y mi corazón;

3 porque tengo ante los ojos tu bondad,

y camino en tu verdad.

4 No me siento con gente falsa,

no me junto con mentirosos;

5 detesto las bandas de malhechores,

no tomo asiento con los impíos.

6 Lavo en la inocencia mis manos,

y rodeo tu altar, Señor,

7 proclamando tu alabanza,

enumerando tus maravillas.

8 Señor, yo amo la belleza de tu casa,

el lugar donde reside tu gloria.

9 No arrebates mi alma con los pecadores,

ni mi vida con los sanguinarios,

10 que en su izquierda llevan infamias,

y su derecha está llena de sobornos.

11 Yo, en cambio, camino en la integridad;

sálvame, ten misericordia de mí.

12 Mi pie se mantiene en el camino llano,

en la asamblea bendeciré al Señor.



ANT. 4:



Salmo 144


1 Te ensalzaré, Dios mío, mi Rey,

bendeciré tu nombre por siempre jamás.

2 Día tras día te bendeciré

y alabaré tu nombre por siempre jamás.

3 Grande es el Señor, y merece toda alabanza,

es incalculable su grandeza.

4 Una generación pondera tus obras a la otra,

y le cuenta tus hazañas;

5 alaban ellos la gloria de tu majestad,

y yo repito tus maravillas;

6 encarecen ellos tus temibles proezas,

y yo narro tus grandes acciones;

7 difunden la memoria de tu inmensa bondad,

y aclaman tus victorias.

8 El Señor es clemente y misericordioso,

lento a la cólera y rico en piedad;

9 el Señor es bueno con todos,

es cariñoso con todas sus criaturas.

10 Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,

que te bendigan tus fieles;

11 que proclamen la gloria de tu reinado,

que hablen de tus hazañas;

12 explicando tus hazañas a los hombres,

la gloria y majestad de tu reinado.

13 Tu reinado es un reinado perpetuo,

tu gobierno va de edad en edad.

El Señor es fiel a sus palabras,

bondadoso en todas sus acciones.

14 El Señor sostiene a los que van a caer,

endereza a los que ya se doblan.

15 Los ojos de todos te están aguardando,

tú les das la comida a su tiempo;

16 abres tú la mano,

y sacias de favores a todo viviente.

17 El Señor es justo en todos sus caminos,

es bondadoso en todas sus acciones;

18 cerca está el Señor de los que lo invocan,

de los que lo invocan sinceramente.

19 Satisface los deseos de sus fieles,

escucha sus gritos, y los salva.

20 El Señor guarda a los que lo aman,

pero destruye a los malvados.

21 Pronuncie mi boca la alabanza del Señor, /

todo viviente bendiga su santo nombre,

por siempre jamás.



ANT. 5:




Cántico NT 19

Ap 4,11;5,9-10.12

11 Eres digno, Señor, Dios nuestro,

de recibir la gloria, el honor y el poder,

porque tú has creado el universo;

porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

9 Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,

porque fuiste degollado

y con tu sangre compraste para Dios

hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;

10 y has hecho de ellos para nuestro Dios

un reino de sacerdotes y reinan sobre la tierra.

12 Digno es el Cordero degollado

de recibir el poder, la riqueza,

la sabiduría, la fuerza, el honor,

la gloria y la alabanza.




LECTURA BREVE I 1 Jn 3,1a.2

Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! Queridos, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.



LECTURA BREVE II Rm 3,23-25a

Todos pecaron y todos están privados de la gloria de Dios, y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención de Cristo Jesús, a quien Dios constituyó sacrificio de propiciación mediante la fe en su sangre. Así quería Dios demostrar que no fue injusto.



LECTURA BREVE III Rm 12,9-12

Que vuestra caridad no sea una farsa; aborreced lo malo y apegaos a lo bueno. Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo. En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes. Servid constantemente al Señor. Que la esperanza os tenga alegres; estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración.



LECTURA BREVE IV Col 3,16

La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados.

1 P 2,4-5




RESPONSORIO BREVE I



O bien:




RESPONSORIO BREVE II



O bien:




ANT. MAGNIFICAT



O bien:




Cántico NT 1: Magnificat

Lc 1,46-55

46 Proclama mi alma

la grandeza del Señor,

47 se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;

48 porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

49 porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo, /

50 y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.

51 Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

52 derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

53 a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

54 Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia

55 –como lo había prometido a nuestros padres–

en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.


Se repite la antífona



SÚPLICA DE LA LETANÍA Y PADRE NUESTRO



ORACIÓN I

Te damos gracias, Señor, Dios todopoderoso, porque has permitido que llegáramos a esta noche; te pedimos quieras aceptar con agrado el alzar de nuestras manos como ofrenda de la tarde. Por nuestro Señor Jesucristo.


ORACIÓN II

Dios todopoderoso y eterno, Señor del día y de la noche, humildemente te pedimos que la luz de Cristo, verdadero sol de justicia, ilumine siempre nuestras vidas, para que así merezcamos gozar un día de aquella luz en la que tú habitas eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo.


ORACIÓN III

Nuestra oración vespertina suba hasta ti, Padre de clemencia, y descienda sobre nosotros tu bendición; así, con tu ayuda, seremos salvados ahora y por siempre. Por nuestro Señor Jesucristo.


ORACIÓN IV

Puestos en oración ante ti, Señor, imploramos tu clemencia y te pedimos que los sentimientos de nuestro corazón concuerden siempre con las palabras de nuestra boca. Por nuestro Señor Jesucristo.


R. Amén.

VERSÍCULO FINAL





O bien: